Una viñeta satírica de 1937 ya recogía la consigna de Wert

 

CARTA DE UN CATALÁN EN PROCESO DE ESPAÑOLIZACIÓN

Bienquerido Ministro Wert,

Llevo dos días en el intento de españolarizarme todo lo que no consiguió mi escuela. No se crea que es soplar y hacer botellas esto, pero siempre tengo alguien por aquí que me da un golpe de mano.
Referente a su comentario en el congreso le he de decir que hay para alquilar sillas, Sr. Ministro. Españolizar a nuestros hijos es decirla de la altura de un campanario, aunque de momento voy a hacer los ojos grandes porque sino me hará usted salir de pollagu– ¡Bueno, de un corral de pollos!
Sí sí… Usted pensará que somos unos sueña-tortillas por querer la independencia; y reconozco que las piernas me hacen higos solo de pensarlo, pero no, no estamos tocados del hongo Sr. Ministro.
Hace años que aguantamos, que queremos fumar al campo; vamos, tocar al dos, para entendernos. Que esto está a punto de hacer un pedo como una bellota y no creo que ustedes sean tan cortos de gambones y hacer como aquel que nada.
Sabemos que les estamos chafando la guitarra. Ustedes son tanto de la cebolla como nosotros y piensan con prepotencia que ya hemos bebido aceite, pero les aseguro que no vamos a irles detrás con un flautín sonando. Hasta ahora nos lo hemos pasado bien pero, a decir verdad, todo son ochos y nueves y cartas que no ligan.
Por lo tanto, no vamos a perder más el tiempo, Sr. Ministro. En España todo se está yendo a orrio y no nos quedaremos: preferimos escampar la niebla.
Bueno, tengo que dejarle que son tres cuartos de diez, es tarde y quiere llover. Así que buen viento y barca nueva.

Atentamente,
Un catalán en proceso de españolización