REFORMA FISCAL

Desgravación de los seguros sanitarios privados: ampliando desigualdades

JAVIER PADILLA

Domingo 30 de marzo de 2014

Fuente original: http://vientosur.info/spip.php?article8894

La reforma fiscal llegará, y probablemente lo hará con una medida que, a pesar de poder parecer inocua en un primer abordaje, puede suponer un paso importante hacia el deterioro del sistema nacional de salud, similar al perpetrado con el RD16/2012 en el que se cambió el modelo de asistencia sanitaria por ciudadanía y se pasó al de aseguramiento. Nos referimos a la desgravación fiscal por la contratación de seguros sanitarios privados.

Esta medida no es nueva en nuestro país, pero sí lo es el contexto en el que se aplica. Antes de 1999 se aplicaba una deducción del 15% en los gastos sanitarios privados. En ese año se eliminó esa deducción fiscal y se instauró una bonificación en el impuesto de sociedades de aquellos empresarios que contrataran seguros sanitarios privados colectivos para sus empleados ( Tuá T. 2012). Previsiblemente, el gobierno mantendrá esta bonificación para los seguros colectivos e introducirá una deducción (cuya cuantía estaría por determinar) para aquellos que contraten un seguro sanitario privado, siguiendo las peticiones del Instituto para el Desarrollo y la Integración en Sanidad (IDIS, la entidad que aglutina a las empresas que prestan servicios de sanidad privada en nuestro país), y manteniendo la persona el derecho al aseguramiento público. Esta medida la aplican en la actualidad tres Comunidades Autónomas en sus tramos autonómicos del IRPF: Aragón, Baleares y Cantabria.

Si (casi) toda la población ya dispone de un seguro sanitario público, ¿qué motivo puede existir para que se pueda desgravar fiscalmente la contratación de un seguro privado?

Los defensores de esta medida argumentan que aquellas personas que tienen doble aseguramiento suponen un ahorro económico para el seguro público dado que una parte importante de las prestaciones sanitarias las reciben a través del seguro privado que tienen contratado. Sin embargo, no existen datos concretos que avalen esta suposición (que, por repetición, alcanza el nivel de mito) y eso hace que sea preciso realizar algunas apreciaciones:

  1. La coexistencia de financiación sanitaria pública y privada (en cualquiera de sus modalidades: sistema público y privado funcionando de forma paralela, copagos, separación por grupos sociales –colectivos concretos usan el sistema público y otros colectivos el privado-) no ha demostrado ser beneficiosa para los sistemas sanitarios públicos; es más, en un análisis llevado a cabo en los países de la OCDE se observó que los sistemas públicos se veían perjudicados por esta coexistencia ( Tuohy CH et al. 2004). Además, un mayor porcentaje de financiación sanitaria pública se ha correlacionado con mejores resultados en salud, en comparación con incrementos en el gasto sanitario privado ( Schmidt M. 2010).
  2. Es un error afirmar que la asistencia sanitaria prestada en la sanidad privada sea actividad que, de otra manera, se habría prestado en la sanidad pública. Los sistemas sanitarios occidentales afrontan el reto de reducir la actividad sanitaria innecesaria (estimada hasta en un 30% en el sistema sanitario estadounidense – Berwick DM, 2012-). Esa actividad innecesaria se produce en mayor medida en servicios sanitarios privados, donde existe una mayor medicalización de los procesos clínicos y no clínicos, sin que ello redunde en mejores resultados ( Bonvicini L et al. 2014).
  3. En los seguros privados se producen dos fenómenos que no ocurren en el aseguramiento público: la selección adversa –el individuo maneja información sobre su situación clínica que el asegurador desconoce y utiliza dicha información en su favor- y la selección de riesgos –el asegurador no cubre, o lo hace a un precio muy elevado, a aquellas personas con alta carga de enfermedad y que, previsiblemente, supondrán una carga económica para la empresa aseguradora- ( Ibern P. 1999). Conocer la interacción de estos factores, así como los incentivos que actúan en las relaciones médico-paciente-empresa aseguradora, es clave para prever los efectos de promover y fomentar el doble aseguramiento sanitario.
  4. La competencia entre proveedores –uno de los argumentos esgrimidos para fomentar el aseguramiento privado- dista mucho de ser una solución milagrosa en el campo de la salud, como ha mostrado recientemente el ejemplo de Holanda, donde no se ha logrado contener el gasto sanitario ni se ha logrado fomentar la verdadera competencia, a pesar de haber realizado una reforma sanitaria encaminada a ello ( Kieke GH, 2011).

¿Qué efectos puede tener la desgravación fiscal de los seguros sanitarios privados?

La desgravación fiscal de los seguros sanitarios privados afectará (beneficiará) a aquellas personas que puedan permitirse la contratación de dichos seguros, de modo que se producirá la exclusión de esta medida de las personas con menor nivel de renta, así como de las personas con mayor carga de enfermedad (que a su vez suelen ser las de menor nivel socioeconómico debido a la selección de riesgos llevada a cabo por las compañías de seguros).

Como ya hemos comentado, no está nada claro que el doble aseguramiento suponga ahorros al sistema público de salud. El estudio más riguroso llevado a cabo en nuestro país afirmaba que la reintroducción de una desgravación del 15% en Cataluña supondría una pérdida de ingresos fiscales superior al teórico aumento del gasto público derivado de su no reintroducción ( Rodríguez M, Stoyanova A. 2008). Además, esta medida continúa el camino abierto con el Real Decreto 16/2012 de rotura de la universalidad. Recordemos que con dicho decreto no sólo se quitó la cobertura sanitaria a los inmigrantes indocumentados, sino también a las personas con rentas mayores a 100.000 euros anuales que no fueran derivadas del trabajo, promoviendo la salida del sistema público de las personas con mayores recursos. Esta forma de ruptura de la universalidad fue descrita en un artículo de 2011, ya convertido en clásico, por Mckee y Stuckler, que señalaron la falta de identificación de las clases altas con el sistema público de salud como uno de los hitos fundamentales en la destrucción de los sistemas sanitarios universales.

Por otro lado, la medida viene a rescatar a un sector que, debido a la crisis, había visto descender el número de pólizas contratadas, después de alcanzar niveles máximos en 2010 ( Simó J. 2013).

¿Es necesario tomar medidas a nivel de la financiación del sistema sanitario?

A pesar de existir bolsas de ineficiencia y gasto sanitario innecesario que pueden ser abordadas, nuestro sistema nacional de salud no tiene un problema por la parte del gasto, sino por la parte de los ingresos. Este problema de ingresos se vería incrementado con la introducción de la medida comentada en este artículo.

Citando a Vicente Ortún, en un texto publicado en 2004:

“La desgravación fiscal del seguro voluntario de salud resulta difícil de sostener en la medida que existe un seguro obligatorio financiado públicamente, que la disminución del coste público que supone tener un seguro duplicado no es contrastable, y que además la desgravación distorsiona las decisiones individuales e introduce inequidad porque no todos tendrán acceso.”

Por ello, antes de implementar medidas fiscales claramente regresivas que debiliten el sistema sanitario público, sería necesario reformar su modelo de financiación, a partir de una reforma fiscal que solventara los problemas de recaudación general y de infrapresupuestación sanitaria.

6/3/2014

http://www.eldiario.es/agendapublic…

 

 

Sebastià Alzamora
Ara, 06/10/2013

 

Apreciado mister president,I hope you will forgive me por mi atrevimiento en escriure-li aquesta carta. Ja m’imagín that you are very busy, amb aquest daltabaix del TIL i tal. No es para menos: els docents de Balears, un colectivo de separatistas manipuladores, li han fet una strike de tres setmanes en pleno inicio del curso, i cent mil persones salieron a la calle avui fa una setmana, en una manifestació contra el TIL i contra la seva manera de governar que sin embargo, segons el seu vicepresidentet Gómez, no reflejaba el sentir popular (del Partit Popular, s’entén). There is nothing to do about it: tiene usted un modo de entender las tareas de gobierno que enciende pasiones, most of them bastant aïrades i negatives. Vostè probably did imagin que sólo protestarían cuatro gatos catalanistas, però, como ya es dicho popular, ha aconseguit something impossible: posar d’acord i cohesionar the balearic people, esa gente detestable que se obstina en xerrar la llengua dels seus pares i padrins. An idiom which is called catalan (sorry about that).

Insiste usted en que l’únic objectiu de su gobierno és implantar english language in the balearic classrooms. Loable propósito, a fe, si no fos perquè a una gran majoria ens segueix semblant que a ustedes el inglés les importa un pimiento, i que l’única cosa que desitgen, actually, is to fuck catalan language as soon and as definitely as possible. L’animen en la seva croada los animosos muchachos de Intereconomía, and also the minister of Education (such an irony), ese señor Wert que pensó que li seria més fàcil començar a aplicar la Lomce a les Balears que a Catalunya. The experiment, I’m afraid, has failed completely. Tal ha sido el nerviosismo of your government, que han arribat a amenaçar de treure als pares la custodia de sus hijos, i de fer listas negras (that reminds some sad history to a lot of people) con los nombres dels al·lots i les nines que aquestes setmanes no han asistido a clase. Ja sabem que vostè es un hombre rígido, frío y calculador, and that you are proud of it, però fins i tot vostè can understand que no són maneres de hacer las cosas. La por mai és una bona política. El miedo nunca es una buena política. Fear can never be good politics.

Ara la vaga ha acabat, los maestros y profesores de Balears have given a masterclass about civil digniy, and nobody knows com serà aquest curs que comença con tres semanas de retraso. The only thing que vostè ha fet ha estat to create crispación, malestar e incertidumbre. Y sabemos que su gobierno no está dispuesto a dar one step back. Es decir, que seguirán amb les seves obsessions, amparados en el argumento de su mayoría absoluta. It’s alright, però que sàpiguen que, contra su autoritarismo y sus abusos de poder, i en defensa de la llengua i l’educació dels nostres joves, por el bien de esta sociedad, there is a people in front of you. Vostè no ens canvirà. Usted no va a cambiarnos. You will not change us. I la seva mayoría absoluta will simply disappear.

Mañana, 4 de octubre, hará veinte años que empecé a trabajar como maestro de inglés en escuelas primarias de nuestro sistema de educación pública, sistema en el que sigo trabajando con orgullo a día de hoy como profesor de filosofía en un centro de educación secundaria. Creo que puedo hablar con cierta propiedad de educación y desde luego con mucho más conocimiento de causa que si me pusiera a hablar, es un decir, de compraventa de pisos o de la caza del ciervo. Amo y valoro mi profesión tanto como la dignidad que ésta me confiere y que ustedes pretenden arrebatarle. Por eso, y por lo que estamos viviendo estos días, escribo una serie de reflexiones para que lleguen hasta donde el sentido común quiera llevarlas. Y lo hago en castellano, clarito y sin rodeos, para que me entiendan los fantasmas y los cazafantasmas de estos días de gomina y GESTAPO. Porque resulta que me apellido Pérez y que hablo en castellano con mi mujer que es andaluza y con mis hijos que son mallorquines; un castellano más o menos igual que el que mis padres hablaban conmigo, que es mi lengua materna y no odio en absoluto aunque ustedes pretendan hacer creer que las camisetas verdes son un arrebato hispanofóbico de independentistas perroflautas. Por eso y para que entiendan los nuevos inquisidores de despacho y  twitter que no soy un rojo pancatalanista independentista, (aunque sí soy bastante rojo y bastante independiente). Por eso y porque además llevo veinte años enseñando en catalán, defendiendo esa lengua que ustedes dicen que no existe, porque también es mi lengua y porque es la lengua que utilizo cada día en mi trabajo y en mi vida cotidiana simplemente porque es la lengua en la que se debe enseñar por puro respeto a la historia, a la cultura y a la libertad y porque es muy triste que todavía hoy haya que explicar esto y que una lengua necesite ser defendida de personas como ustedes, que tienen menos principios que conocimientos y menos conocimientos que poder. Porque eso es lo que son, señores, tontos con poder y sin principios y no merecen el respeto de nadie, ni siquiera el de sí mismos.

Se lo digo despacito y por partes para que me entiendan. Se lo digo también a la brava y sin pensar mucho en las consecuencias para que me inscriban con mayúsculas en una de sus listas negras y vengan a buscarme a mi casa cualquier tarde de estas para fusilarme después al amanecer. Cojan un diccionario y tengan a mano algún asesor bien pagado porque en los próximos párrafos aparecen palabras que ustedes desconocen como “libertad”, “democracia”, “pedagogía” o “educación”. Ahí va:

1) Sobre su Tratamiento Integrado de Lenguas: es un engendro. Es una patraña inverosímil que nada tiene que ver con la educación. Adolece de tantos males que sólo desde el más absoluto cinismo puede ser defendido. Para empezar les comentaré que “integrado” es algo que surge de la integración. Tratar tres lenguas por separado a partes iguales en una distribución porcentual del 33% no es llevar a cabo un tratamiento “integrado”, sino hacer una tratamiento “distributivo” absurdo que sólo encaja en una mentalidad empresarial como la suya. Es más bien una gilipollez superlativa y en términos menos groseros una canallada pedagógica. Un tratamiento integrado consistiría en tratar conjuntamente contenidos comunes de las dos lenguas que pretenden integrar que tienen un mismo origen (¿debo decirles qué dos de las tres lenguas son o hasta ahí llegan?). Un tratamiento integrado consiste en dedicar esfuerzos, en primaria sobre todo, a enseñar conjuntamente aquellas estructuras comunes, (sintaxis, morfología y gramática; tipologías textuales, comprensión lectora y expresión escrita), para poder después dar un trato diferencial a aquellos aspectos (fundamentalmente ortográficos, léxicos y también morfológicos) que no son comunes y que por supuesto no son tantos. Todo eso lo ignoran ustedes que jamás han abierto un libro, como ignoran que ya se venía haciendo en algunos centros donde he tenido el orgullo de trabajar. No lo saben porque no se han molestado en preguntar o en pisar alguno de esos colegios públicos que dicen defender pero a los que no llevan a sus hijos para que no cojan ninguna enfermedad grave como la tolerancia o el respeto a la diferencia. Y sobre todo no lo saben porque no escuchan, porque ya se lo ha dicho todo el mundo, pero ustedes sólo se escuchan a sí mismos (y no a todos).

 

Sobre la tercera lengua y cómo integrarla, qué decir. ¿Que para aprender inglés tal vez sería bueno enseñar inglés y no ciencias sociales? Es que da vergüenza hasta plantearlo porque es tan evidente que ofende al sentido común. ¿Han oído hablar del aprendizaje significativo? ¿Saben lo que son las cuatro habilidades básicas en una lengua? ¿Entienden que el valor instrumental de una lengua como la inglesa carece de sentido desde el momento en que no hay una competencia mínima suficiente para poderla utilizar como instrumento? ¿Entienden qué significa “vehicular”? ¿Creen que se llega a algún sitio en un vehículo que no se sabe conducir? ¿Entienden que para aprender una lengua como la inglesa a un nivel que permita la comunicación directa hay que establecer situaciones en las que esa lengua pueda ser utilizada? ¿Entienden que no puede ser con 35 alumnos en un aula? ¿Entienden que su deriva esquizofrénica no tiene nada que ver con enseñar o aprender inglés? ¿Saben el precio que van a hacer pagar por eso? ¿Saben lo que sacrifican a cambio de su pertinaz incompetencia?

Dejen de mentir. Ustedes no quieren que nuestros alumnos aprendan inglés, ustedes quieren que  aprendan  en inglés para que no aprendan en  catalán y punto. Y no hay más. Porque les jode aceptar una España plural, multicultural, plurinacional y plurilingüe. Porque siguen queriendo una España única con una lengua única y con lenguas menores de segunda división que se hablen en el ámbito familiar como un residuo folklórico de algo que ya no existe. Porque ustedes son los mismos de antes que llevaban cuarenta años escondidos debajo de las piedras y que ahora se han crecido, se han venido arriba y pretenden volver a ganar una guerra civil en la que nadie más quiere pelear.

2) Sobre la imposición de su decreto: es un insulto vergonzoso y vergonzante a la democracia. Hace tiempo que la democracia es una farsa en casi todos sus ámbitos. Hace tiempo que la ley electoral, el bipartidismo, la disciplina de voto en los parlamentos y en los ayuntamientos, la manipulación informativa y las injerencias del poder ejecutivo sobre los otros dos la han matado. Hace tiempo que toda esa mierda ha convertido la democracia en una gran mentira, pero por lo menos hasta ahora se disimulaba el abuso un poco más. Se lo explico despacito nuevamente porque de democracia parecen saber menos que de educación. Hay tres tipos de democracia: la directa, la representativa y la participativa. En la democracia directa, el pueblo toma directamente las decisiones. Es un tipo de democracia en desuso, porque dicen que no es funcional y porque no dicen que les da miedo. Por eso existe otra, la representativa, que se basa fundamentalmente en que el pueblo elige a sus representantes y estos  están obligados a hacer cumplir la voluntad general desde el poder ejecutivo, (que les permite gobernar según las leyes que están aprobadas), y desde el poder legislativo, (que permite modificar esas leyes e incluso cambiarlas por otras). El tercer poder, el judicial, debería simplemente hacer cumplir esas leyes al margen de los otros dos. Pero cambiar o modificar una ley no es algo sencillo ni gratuito y no se puede hacer desde la perspectiva de un partido determinado ni aún habiendo ese partido arrasado en unas elecciones.

Pues bien, ustedes pretenden legislar desde el poder ejecutivo, pisoteando el legislativo e ignorando además al poder judicial. Eso es lo que se hace cuando se gobierna por decreto. Se pasa por encima del Parlament y se decide que se puede tocar la fibra más sensible de algo tan importante como un sistema de educación pública sin someterlo a debate parlamentario, sin escuchar a otras voces y a otras tendencias y redactando un decreto de mierda de cuatro páginas con tres asesores gregarios encerrados en un despacho. Porque eso es lo que han hecho. Fingen que sí, que buscan consenso, pero redactan un decreto  kamikaze que ha sido rechazado desde los colegios, institutos, consejos escolares, ayuntamientos, universidad, inspección educativa, asociaciones de padres y, lo más importante, desde la calle. Con cien mil personas que van a seguir gritándoles al oído que son unos miserables por el resto de sus vidas cuando ustedes intenten dormir por las noches.

Sus argumentos también son miserables. Se inventan mayorías silenciosas que son tan silenciosas que no pueden decir nada y pretenden hacer creer que lo que hacen estaba en su programa electoral y por ello se sienten legitimados a hacerlo. Es falso, rotundamente. Nunca hablaron en su programa electoral de cambiar el espíritu y la estructura de nuestro sistema educativo. Utilizan eufemismos y medias verdades para tergiversar unos hechos que les están dando la espalda día tras día. La mayoría que obtuvieron en las elecciones no les da derecho a tanto. Es una simple mayoría parlamentaria, que no social ni ciudadana, que no les da derecho a ir más allá de lo que es malgobernar durante cuatro años que probablemente serán menos.

Y lo que hacen no es por casualidad, ni al azar. Esto que hacen con nosotros forma parte de algo más grande y turbio y sus objetivos son bien claros en España y fuera de España: desmantelar el estado social aniquilando todo lo público y sometiéndolo indecentemente a los intereses de corporaciones privadas. El estado social tiene tres estandartes que son la seguridad social, la sanidad pública y la educación pública. Ustedes pretenden desarmarlos a los tres, desarbolar y desmantelar los pilares del estado social en beneficio de entidades privadas y de un reparto patrimonial de la riqueza que empieza a resultar asqueroso. Una vez desarmado el estado social, ¿qué queda? Un estado constitucional, aparentemente de derecho, en el que los ciudadanos somos simplemente votantes y contribuyentes, sin derechos sociales y con una merma evidente de nuestros derechos civiles. Nada se espera de nosotros después del voto más que el sometimiento y la tributación. Y si discrepamos se inventan una ley de símbolos que nos prohíba demostrarlo públicamente y si protestamos una de convivencia para hacernos callar y que seamos una silenciada mayoría silenciosa como la suya. Miserables.

3). Sobre la marea verde: es el despertar a la democracia participativa. El tercer tipo de democracia, ese que les provoca sarpullidos y miedo. Un tipo de democracia que nunca se nos había explicado y que por cierto quieren prohibir que explique a mis alumnos, prefieren que otro menos rojo que yo les enseñe a rezar de rodillas. Es un tipo de democracia que empezó a despertar hace dos o tres años a raíz de los movimientos asamblearios del 15M y que ahora ha tomado una nueva forma con la que no están acostumbrados a tratar. Déjenme explicarles antes que nada que no soy corporativista, que no defiendo a mis compañeros simplemente porque lo sean y que pienso que muchos profesores no deberían serlo y a veces me avergüenzo de la cosificación funcionarial de algunos de mis colegas de profesión. Pero no hablamos de eso, porque fundamentalmente con ustedes no se puede hablar de nada. Hubiésemos podido discutir de la conveniencia o no de mantener un sistema de inmersión lingüística, hubiésemos podido hablar de fracaso escolar, de dignificar la profesión docente o de mil cosas más, pero su monólogo es tan sordo como su estéril trilingüismo de salón y de partido.

No me siento identificado con cualquiera que se ponga una camiseta verde, pero sí me siento orgulloso de ponérmela junto a todos ellos. Porque no esperaba este movimiento, ni esta respuesta a su totalitarismo democrático y porque creo que les estamos dando a ustedes y a nuestros alumnos una lección de dignidad. Y no hablo desde la silla de un despacho, sino desde mi tercera semana de huelga activa, de compartir la calle con compañeros y compañeras a los que he visto llorar, sufrir, discutir y gritar porque lo que están haciendo ustedes es inmoral, indecente y sobre todo cruel. Un atropello asqueroso y lamentable que algún día les pasará factura.He vivido de primera mano sus formas de control y manipulación de la información, la sumisión vergonzosa de medios como IB3 a los designios de su propaganda política, la filtración de mentiras y el uso del miedo como arma de forma que nunca antes había visto. Me avergüenzo de todos ustedes y lo que representan. Es la ignominia,la censura, la cara más oscura de un sistema que jamás había estado tan podrido.

Sé que no tenemos razón en todo y puede que muchos de los que gritan en la calle no estén ahí por lo mismo que yo. Puede incluso que algunos no sepan bien por qué están, pero sí sé por qué estoy yo. Estoy porque un ministro analfabeto cree poder insultarme en el Parlamento, estoy porque un presidente de gobierno autonómico cree poder humillarme públicamente, estoy porque una consellera incapaz habla de niños que no conoce como si fueran imbéciles y porque un diputado autonómico cree poder amenazarme con incluirme en su lista y venir a por mí. Estoy en la calle porque hay un psicópata y un ególatra tomando decisiones juntos sin que nadie de su séquito se atreva a decirles que están equivocados; porque el espacio profesional y vital donde he respirado tiza los últimos veinte años se ve amenazado por algo mucho peor y sombrío que un decreto de lenguas. Estoy en la calle porque ustedes son todo lo que desprecio y contra lo que he venido luchando en estos últimos veinte años. Y no estoy solo. Se terminará esta huelga por asfixia, por desgaste, por pura pena, pero seguiremos estando ahí esperándoles, peleando con otras armas contra todo lo que ustedes representan.

Ser profesor es luchar contra la ignorancia con la palabra y el ejemplo. En eso estamos. Llevo veinte años haciéndolo y voy a hacerlo veinte años más. Aquí les espero, no les tengo miedo. Les tengo, simplemente, asco.
 
 
Juanjo Pérez
Maestro, licenciado en filosofía y profesor de secundaria
 

El Periscopi

 


Tot i no ser costum  d’aquest digital publi

Tot i no ser costum  d’aquest digital publicar opinions que no siguin exclusives de EL PERISCOPI, avui fem una excepció.  Pel  seu indubtable interès publicam el manifest titulat: LLENGUA, EDUCACIÓ I SENSATESA: EVITEM RESULTATS ESCOLARS I SOCIALS CATASTRÒFICS.
Invocam la sensatesa de la societat (…)


 

 

TRIBUNA

Llegint

Jaume Sureda

Empiezo a comprenderlo

Miguel Ángel Ferrer

Bunyola, 28 de maig 2012

Josep Ramon Balanzat

 

QUÈ DIUEN AVUI ELS DIARIS?